La Charrería
Por: Carlos Sánchez Mariscal (carlossanchezmariscal@yahoo.com.mx)
Enero 26 de 2006
Cuidado, La Soga Quema: Juan Soltero
• Apreciaciones de “El Señor de los Piales”
• Es un Don que Dios me dio, reconoció
• Que el “Pela´o” Vera fue su descubridor
• Insiste para nada la fama no lo ha mareado
Siempre bien concentrado, porque sabe que con la soga no se juega.
 Primero, un dardo con aroma de verdad grande: “No me gusta dar entrevistas”, dice Juan Soltero de 30 años de edad y quien es uno de los tres mejores pialadores que hay en México.

Insistimos y es que lo estábamos “cazando” desde que abrió el año en  Jalostotitlán, luego el martes a la hora de la comida en Tres Potrillos, también en la Expo de Cajititlán y fue recién en Tepic cuando logramos el objetivo.

-¿Hace cuánto te iniciaste en la charrería?
“Hace 10 años y los piales siempre me han gustado por encima de las otras suertes, quizás porque no tengo facilidades y por eso de las 10 suertes charras, me gusta tirar piales”, dice en su segundo apunte, pero aún “chiviado” por la entrevista, mientras las miradas se centran en su persona.

Reconoce que le gusta manganear y colear, “pero no soy bueno”, dice con una risa nerviosa.

NI SOÑABA SER CHARRO. Se le comenta que si algún día soñó con ser el mejor pialador de México y sin chistar, respondió que “lo he soñado que quiero ser el mejor, pero aún no lo soy y aunque estaba en mi pueblo, ni siquiera soñaba con ser charro porque no conocía la charrería”.

Captado en un pialazo recién el día 8, en Arandas.
A mediados de los 90´s, Juan Soltero se viene a trabajar a la granja de Juan Arenas y ahí hace amistad con el “Pela´o” José Antonio Vera.

Ahí sube de intensidad la charla, salpicada de nostalgia.
“Me empecé a juntar mucho con el Pela´o, al que le agradezco mucho por lo que soy, porque fue de los primeros en brindarme la mano. Me prestaban todo lo que se ocupara en el Triángulo de los Arenas”.

Ahí en el Lienzo de los equiláteros empezó a hacer sus pininos y le dieron la oportunidad de sus primeras charreadas. Casi a fines de los 90’s emigró un año a Mérida y allá siguió “jalando el gatillo”, recuerda entre suspiros.

DON DE DIOS. “Me fui un año a Mérida y me sirvió bastante, porque allá es bajo el nivel competitivo y me ayudó, porque yo tenía también pocas habilidades. Practiqué más y de ahí regresé a Guadalajara, un año con Regionales de Jalisco de don Margarito Yáñez y dos años más con el Triángulo de los Arenas”.
 

Juan Soltero chorreando este pialazo.

En el Triángulo tuvo a varios maestros de los piales como Raúl Flores el “Viejillo”, Pepe Valenzuela ó al mismo Rafael Ramírez la famosa “Menudencia”.

De ellos aprendió, recuerda Juan Soltero, casi nada más de verlos tirar y tirar en las instalaciones de don Alejandro Arenas. Con el Triángulo regresó en el 2000 y 2001, saliendo a Tres Potrillos de don “Chente” Fernández, desde hace cuatro años, Asociación con la que se siente como en casa.

-¿Por qué se te facilitan tanto los piales?
“No te sé explicar, es un don que Dios me dio. Me preguntas y no porque sea envidioso o egoísta, pero no sé decir como le hago”.
 

Parando en seco a la yegua vemos a Juan Soltero quemando santo madero en el pasado Nacional Vicente Fernández Gómez 2005.
La charla se fue prolongando y Juan soltándose con las palabras.

PARA PRESUMIR. El primer día de este 2006 que sigue viendo caer las hojas del calendario, en Jalostotitlán, Juan Soltero tiró tres piales y cuajó igual número de oportunidades, dejando el ixtle impregnado en el santo madero (silla) y cuando venía cada pasada, su rostro se iluminaba, porque la alegría contagiante no la puede ocultar en esta faena tan campirana y sobre todo tan peligrosa, en la que algunos charros se han “volado” dedos o inclusos algunos casos hasta la mano.

“No sé que don traigo y no te quiero presumir, pero la mayoría de las veces me ha ido bien, aunque también me ha ido mal y tampoco es para presumir, pero es una satisfacción. Es un don que Dios me dio”, recalcó la última frase.

Además de los pialadores del Triángulo, agrega que también le aprendió a “Cuco” Carranza y respeta, entre otros, a su “paisano” Jesús Hernández el “Toronjo”, Enrique Ramírez, “Negro” Peregrina y algunos de los Franco de Capilla de Guadalupe.

“No me siento más ch... que ellos, pero la experiencia cuenta mucho y aunque llegué de la nada, me ha ido muy bien. Me da gusto haberme superado y es que son sueños que uno tiene, ganarle a los mejores, lo que se me ha cumplido y les he ganado ya varios torneos importantes”.
 

En la quema de fuste vemos al orgullo de Tenamaxtlán, en la competencia del Tres Toños de Tepic.
Del actual monarca nacional de piales, “Poncho” Franco, el espigado y de quijotesca erguida figura Juan Soltero, comentó que “La verdad que llegas a una charreada y los tienes que ver con respeto, porque además los Franco son grandes pialadores, como bien dices y que más que tienen de campeón nacional a Luis Alfonso”.

EL RANCHO. Le gustaría llegar sano y salvo a los 50 años y todavía seguir dando mucho de que hablar, como sucede en la actualidad como varios de los mejores pialadores del país.

Juan Soltero es de una risueña población cercana a Tenamaxtlán, Jalisco, -por el rumbo de Tecolotlán y Cocula- que se llama Santo Domingo, que ni siquiera aparece en el mapa, como ironizó nuestro personaje.

Por ese rumbo están varios de los mejores pialadores de Jalisco, como Gustavo Sánchez de Atengo y “El Toronjo” Jesús Hernández (Del equipo campeón nacional Tracomsa), así como Juan Soltero y su hermano Hugo, aunque este último no ha corrido con la misma suerte.
 

El olor a tortilla quemada en toda la extensión de la palabra.
“Con Toronjo seguido entrenamos juntos, él tiene sus yeguas, tiene su corredero, yo tengo las mías y a veces nos juntamos a componer el mundo”. Soltero por lo general llega a Guadalajara los viernes y esta vez hizo una excepción, porque desde el domingo le solicitamos la entrevista, misma que recién se hizo en Tepic.

“Llegó los viernes por lo general a entrenar, a veces charreó los sábados y domingos y me regreso a mi pueblo”.

LOS PIES EN LA TIERRA. Una de las más grandes satisfacciones que tiene, el oriundo de Santo Domingo, es que ha llegado a alturas insospechadas y sigue siendo el mismo personaje sencillo de siempre, para nada lo ha mareado la fama.

“Ha sido muy bonita mi carrera y más ahora en el equipo que estoy, por lo que he ganado muchos amigos”.

En cuanto a premios se refiere, no recuerda como cuantos trofeos ha ganado, pero si sabe que han sido bastantes. Por equipos fue campeón estatal con el Triángulo de los Arenas y aún no prueba las mieles de la gloria nacional con alguna asociación. En octubre del 2003 (Lagos) se ciñó la corona individual de piales en el lienzo, la que compartió con “Cuco” Carranza (Tequila Don Roberto), con 66 puntos cada uno, además de tener dos subcampeonatos en su haber.

Aunque no le obsesiona, pero quiere ser pronto monarca nacional con el equipo de sus amores y repetir en la suerte de piales.

-¿Qué consejo les das a las nuevas generaciones?
“Más que nada que tengan mucha precaución, que traigan buenas sogas, al igual que caballos y sillas, con hilo y madera apropiada. A los 9 ó 10 años te puedes sentir buen, pero debes tener respeto por el ganado, porque un accidente puede pasar hasta con una yegua lenta o chica”.

TODO UN IDOLO. Otra cosa que lo halaga, aunque su timidez no lo deja, es que ahora su nombre resuena por doquier y es un ejemplo a imitar, además de que es un idolazo.

“Es bonito llegar a un lienzo y que te saluden, que te pregunten, que te feliciten, que te pidan una manilla o que te inviten hasta un refresco, es una enorme satisfacción”.

Se le comenta en son de broma que hoy en día a los grandes pialadores se les va a ver, cuántos piales fallan, no cuántos meten, a lo que sin chistar, advierte Juan Soltero que “y a uno tampoco le gusta fallar, para que la gente se quede contenta. Tan me he acostumbrado a meter siempre piales, que cuando no llegan, me siento mal, aunque con un uno te sientes un poco mejor”.

POR MERA ATENCION. No recuerda cuando reventó su última reata, aunque parece que fue en el pasado Millonario de agosto pasado, en Tlajomulco de Zúñiga. El tiene confianza y sabe que las mejores sogas están en San Miguel Cuyutlán, en el mero Jalisco, muy cerca del Rancho de los “Pichones”.

-¿Qué sientes con tantas miradas encima cuando te toca tirar piales?
“La verdad, así sea la charreada más humilde, siempre traigo nervios y aunque me gusta hacer las cosas bien, pero a veces no salen”.

Y dicen que para bajar la tensión, un tequila derecho quita los nervios, a lo que el tenamaxtlense, añadió que “seguido me tomo uno o dos antes de tirar piales, porque así me relajo más”.

-¿Qué se siente charrear en el equipo del Número 1 de la canción ranchera?
“Una enorme satisfacción, porque habiendo tantos pialadores se fueron a fijar en mi y es un orgullo estar en Tres Porillos. Mi llegada con ellos, no fue obra de la casualidad, fue paso a paso y ahí está mi historia”, dice con añoranza.

Los últimos días de diciembre pasado, Juan Soltero estuvo más que feliz y es que Vicente Fernández hijo presentó su espectáculo charro-ecuestre, en Tenamaxtlán.

Antes de despedirse, agradeció la entrevista –aunque no quería porque es muy tímido-, pero aprovechó para mandar un afectuoso saludo a nuestros caros lectores.

“Vengo de rancho y no me gusta ni hablar, tu sabes. Saludos a toda la gente y a las nuevas generaciones, que tengan mucho cuidado, porque la soga es u  cuchillo, que si te descuidas te puede ocasionar un accidente, pidiéndoles que tengan mucha precaución”, finalizó diciendo.  

ENVIAR COMENTARIOS A: carlossanchezmariscal@yahoo.com.mx y puede leernos en ochocolumnas.com.mx (Ver Regional y seleccionar El Occidente y luego accesar en Charrería).

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