.
 Entre El arte, Vidas y Gente
Por: Hilda Anaya Sotelo (anayasoteloh@yahoo.com.mx)
Imprimir
Septiembre 24  del 2007
*El hijo del pueblo, no quería millones solo otros dos corazones.
*Se despidió del mundo, con un “gracias”  su última composición.
 

Mí querido José Alfredo, me siento muy honrada de ser guanajuatense, porque tú fuiste un mexicano ¡de a de veras! y le cantaste a las ciudades con orgullo y corazón.

”Yo escribo mis canciones pa´ que el pueblo me las canté y el día que no lo haga, ese día voy a llorar.”

Pero estoy segura desde este mi humilde artículo, que nunca has llorado, porque en todo el mundo se escuchan tus canciones, esas que llegan al alma, a los sentimientos, que retratan el vivir y el sentir del pueblo mexicano, y no creo que haya uno solo de nosotros que estando lejos al otro lado del mundo, no llore de felicidad y sienta orgullo de ser mexicano al escuchar tu música al ser interpretada por propios  y extraños.

Al nacer José Alfredo, Dios se acordó de México y dijo -Aquí en Dolores Hidalgo Guanajuatto cuna de la Independencia, va a venir a nacer el 19 de enero de 1926 un pequeño niño al que le van a poner José como mi papá que como muchos saben, no fue mi papá, sino nací por obra del Espíritu Santo- bueno dejemos los relatos Bíblicos dijo Dios, quiero que este niño nazca en una familia de la clase media, que tenga vicisitudes que se quede huérfano y a los 11 años componga una canción que se haga famosa “Yo”, Que su madre una vez viuda se traslade con sus pequeños a México D.F. y el niño tenga que trabajar para ayudar a su familia a salir adelante, y que trabaje de mesero y vendedor ambulante de zapatos y que como todo mexicano macho tenga el sueño de ser futbolista.

-Quiero, dijo Dios, que conozca las miserias y la vida de los mexicanos, que no tenga muchos estudios que componga miles de canciones (dos mil) y que su música se escuche por todo el mundo y que sea traducida a todos los idiomas, y que  este se quede  sorprendido de lo que un ser humano puede hacer, (ya ven los que me conocen saben que yo Dios soy buena onda no me aplatano me gusta mucho la música) pero en este caso, quiero que José Alfredo, chifle las canciones,  y que no tenga ni idea de que es el do, re, mi, fa, sol, la, si, do.

-Y ni modo dijo Dios, lo tengo que hacer ¡muy mexicano!, bien parecido, bronceado casi, casi blanco, pero no mucho, y de ojos verdes, con bigote, panzón y chaparrito, mujeriego y jugador y borracho por la fama que le vendrá después por andar en la parranda. Pero eso si, muy inspirado y ordeno que no habrá otro  como él, porque él estará siempre agradecido conmigo y con su pueblo.

Y  como Dios ordenó, nació José Alfredo en Dolores Hidalgo Guanajuato. Y dicho y hecho, todo pasó, su primera canción “Yo” la cantó en la emisora de radio XEX, llegaron después, Que bonito amor, Serenata Sin Luna, Cuatro Copas, Sonaron cuatro balazos, Muy despacito, Serenata Huasteca, Ella, Paloma Querida, El Jinete, Cuando los años Pasen, Camino de Guanajuato, Porque Volviste, Vámonos, La del Rebozo blanco, Tu enamorado y  miles más, de las cuales más de 300 se grabaron e hicieron famosas, cantándolas en aquel tiempo, el también guanajuatense Jorge Negrete, Pedro Infante, Lola Beltrán, Lucha Villa, Pedro Vargas, Chavela Vargas, Joaquín Sabina, estos últimos le hicieron un gran homenaje en Madrid España en 1998, cuenta Chavela Vargas, que estando en la Universidad de Barcelona, ella cantando Mis ciudades, el auditorio se puso de pié  y le preguntaban asombrados, quién había compuesto esa canción, y ella respondió: “Estas canciones solo se escriben en México por el gran José Alfredo Jiménez”, y la concurrencia, no se cansaba de aplaudir emocionados llorando pidiendo que se volvieran a repetir las canciones del compositor.
 
José Alfredo solo se  caso una vez con Paloma Gálvez a la que le dedicó Paloma, y con la cual tuvo dos hijos, Amanecí en tus brazos, se la dedicó a Lucha Villa, El Rey a Alicia Juárez, y Si nos dejan a Irma Serrano.

Hizo también varias películas con los grandes, pero no era considerado actor, aunque se divertía mucho y casi nunca paraba en su casa con su esposa ni con sus hijos.

Chavela Vargas, su más grande admiradora decía: “Un hombre como él no pudo haber sido de una sola mujer, y su esposa inteligentemente lo comprendía, ya que sus mismas vivencias lo inspiraban y en  sus giras, bellas mujeres  lo buscaban, difícilmente pudo haber tenido una vida hogareña.

Sus letras ahora se oyen al estilo jazz, pop, bolero y hasta rap en todos los idiomas y en todos los rincones del mundo, pero nunca se olvido de su México del pueblo…

“Es mi orgullo haber nacido en el barrio mas humilde
alejado del bullicio y de la falsa sociedad
Yo no tuve la desgracia de nacer hijo del pueblo
Yo me encuentro entre la gente que no tiene falsedad
Mi destino es muy parejo, yo lo quiero como venga
Como no tengo dinero” “Tengo mucho corazón…
Descendiente de Cuathemoc, mexicano por fortuna
Desdichado en los amores” “Soy borracho y trovador
Pero cuántos millonarios quisieran vivir mi vida
Pa´cantarle a la pobreza sin sentir ningún dolor
Yo compongo mis canciones, pa´que el pueblo me las cante
Y el día que el pueblo me falle, ese día, voy a llorar”


José Alfredo Jiménez muere en México el 23 de noviembre, de 1973 a la edad de 47 años, victima de una cirrosis hepática, unos días antes tuvo su última presentación en el programa Siempre en Domingo con Raúl Velasco, en donde él sabía que se iba a ir , y no lo hizo sin dar su último adiós, con la canción que a mí en lo personal  la oí en vivo directo del programa, reconozco que me partió el corazón, se veía tan enfermo y cansado, pero la cantó con tanto sentimiento que me hizo llorar.

Y esta fue su despedida:

“Como puedo pagar, que me quieran a mi
Por todas mis canciones, Ya me puse a pensar
Y no alcanzó a cubrir, tan lindas intenciones,
He ganado dinero, para comprar un mundo, más bonito que el nuestro,
Pero todo lo aviento, porque quiero morirme como muere mi pueblo,
Yo no quiero saber, que se siente tener, millones y millones.
Si tuviera con qué, compraría para mí, otros dos corazones,
Para hacerlos vibrar, y llenar otra vez, sus almas de ilusiones.
Y poderles pagar, que me quieran a mí
Y a todas mis canciones.”


Unos días después partió de este mundo, su cuerpo descansa en Dolores Hidalgo, pero sus canciones estarán siempre en este Mundo Raro, del cual que él se inspiró para hacer eternas sus composiciones.

HOME
FMCH
RADIO
NOTICIAS
CHAT
COMPRAS
WEB TV
FOTOGALERIA
Quienes Somos
Publicidad
Staff
Contáctanos
Copyright 2005-2009 Mis Altos Network Inc.
All right reserved.