Murió
el 12 de julio
como
su padre en antaño,
sin
dar el último adiós
el
tercero de los Yano.
Tlaxcala
está de luto
llorando
por los ancestros,
que
erguidos con mucho honor
a
caballo van al cielo.
Usaba
tapabalazos,
calzonera
de venado,
dentro
y fuera de los lienzos
jamás
se hizo de lado.
En
la raya se quedó,
como
los jinetes de antes,
quitémonos
el sombrero
por
Don MANUEL YANO SANCHEZ.