A
las 2:00 de la tarde del primer día del “Torneo Guadalupano” de
la zona norte californiana, efectuado el 10 y 11 de octubre en las instalaciones
del “Lienzo Charro Los Camperos del Valle”, de Ripon, se oyeron comentarios,
aunque en tono de broma, de que lo mejor sería volver a casa para
ver por televisión el encuentro de futbol soccer entre México
y El Salvador.
Una
sola charreada de cuatro equipos fue la que logró cuajarse en todo
el sábado, ya que, según corrió la voz de remolque
en remolque, varios de los equipos cancelaron.
Independientemente
de las causas que cada asociación de charros ofreció a la
sede, hay preguntas básicas que merecen respuestas firmes, concretas
e inmediatas:
•
¿Se adoptan convenios en una junta convocada por directivos de la
Federación Mexicana de Charrería con la sola intención
de violarlos, respetarlos, interpretarlos según la conveniencia
o desecharlos en la próxima junta?
•
¿Debe entenderse por “sanción” a una medida vigente, simbólica,
sujeta a intereses particulares o aplicable nada más cuando se trata
de tapar el ojo al tuerto?
•
¿Debe o no penalizarse a un equipo que prometió charrear
en un campeonato oficial, pero que a última hora optó por
no presentarse, respaldándose únicamente en que no recibió
la convocatoria?
Nadie
disputa que hay asociaciones de charros que viven al rojo vivo los efectos
de la auténtica faja reductora de dólares que adelgaza al
país o que están ahorrando su dinero para asistir al LXV
Congreso y Campeonato Nacional Charro Jalisco 2009. Pero, ¿justifica
ésto que falten a su palabra de un día para otro?
El
cuadro del domingo, según fuentes oficiales, fue muy similar al
del día anterior. Algo anda mal. ¿Se estará desconchinflando
la tradición?
Otro
tema preocupante es el de la afición a las charreadas. ¿Cuál
serían los motivos del público para no asistir al “Torneo
Guadalupano”? ¿Se preguntarían realmente para sus adentros,
“¿Guadalupano o coleadero?” o ni siquiera hicieron eso porque el
primero no puede ya competir con el segundo?
Es
de la comunidad del charro bien sabido que durante los últimos años
a la gente le ha dado por preferir mejor faltar a las charreadas que a
los coleaderos libres, organizados en su mayoría por individuos
que solamente ven el signo del dinero, ya que de “Astucia” saben exactamente
lo mismo que de “Martín Fierro”.
Ambos
asuntos, que son para pensar, los estaré investigando en los próximos
meses. Mientras tanto, comparto con ustedes ciertas imágenes de
lo que fue el “Torneo Guadalupano 2009” de la zona norte californiana,
en el que Los Dos Potrillos ganó el trofeo. |