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obstante que las razones se desconocen, hay varias modificaciones que han
de vivir las escaramuzas en el 2010. Una de ellas, consiste en que las
campeonas estatales lograrán su pase al nacional, siempre que obtengan
del jurado 295 puntos o más en su competencia estatal.
Recordemos
que a los campeones estatales de la rama varonil se les exigen 250 tantos
para darles el pase al nacional y los demás que superen esta cifra,
pueden ir al regional. El criterio, es claro, que haya representatividad,
ya que por esa cifra, quedarían lejos de una posibilidad de lograr
un boleto a la magna fiesta por clasificación.
En
el caso que nos ocupa, queremos interpretar que lo que se busca no es la
representatividad en sí misma, sino que al mismo tiempo haya calidad.
Es probable que la explicación sea que la mayoría de las
campeonas superan la cifra, pero el hecho es relativo si sumamos, lo que
hasta ahora ha intervenido, el jueceo.
Es
decir, si la o las jueces perjudican evidentemente a un equipo por así
convenir a su ego o intereses, lo sitúan en cifras ridículas
o bien premian a otros de manera irreverente. Hasta hoy, las cifras
no dicen nada.
Baste
observar el Nacional pasado, en el que a lo mucho una escarmuza pudo considerarse
excelente y, no fue la campeona nacional. Ni hablar de la final, la que
después de cinco horas a caballo, compitieron, por demás
desfasadas las cinco interesantes finalistas.
295
es la cifra y con los cambios al reglamento, serán más que
alcanzables, ya veremos si el jueceo permite un mejor desempeño
y coherencia entre ejecución y cifras. Verdaderamente quisiéramos
que nos sorprendieran con una excelente capacidad y una mejor actitud y
madurez sin intereses ocultos y evidentes.
Aún
en la final 2009 se apreciaron escaramuzas que sin abusar de los giros,
propusieron esquemas equilibrados y lograron una buena colocación.
Hoy, los giros han sido reconsiderados en función de sus sanciones.
Sobre todo en lo que se refiere al defecto de ejecución. Se dice
que la capacitación pondrá énfasis, además
de contemplar las deficiencias personales, en el esclarecimiento de un
verdadero defecto de ejecución. Esto podría haberse originado
porque en las revisiones de videos, fue más que frecuente el hecho
de demostrar que el jurado abusó al marcar como defecto de ejecución
una simple distancia que no sobrepasaba la medida estipulada. En ocasiones
la capitana o la entrenadora, lograron rescatar los puntos, en otras, simplemente
el jurado se cerró a las razones e incluso doble sancionó
con distancias el daño ya hecho. Sólo hay que recordar que
un principio legal que reza, “nadie puede ser castigado por el mismo delito
dos veces”. Esa máxima legal, es prefectamente aplicable a nuestro
derecho deportivo, pero poca lucidez hay al respecto.
Esta
aclaración sale a la luz, luego de que una de las mayores inquietudes
de las escaramuzas, consiste en que sus entrenadoras(es) ya no tendrán
acceso alguno a la competencia o su revisión. Bueno, tanto así,
que ya no existe el concepto de revisión de video, cerrándose
las hojas de inmediato, emitiéndose la puntuación y plasmando
sólo en la hoja cualquier inconformidad, que se iría al proceso
protocolizado de inconformidad o impugnación de calificación,
para el cual serviría el video.
Mientras
hablamos de esa cambio y paulatinamente vamos desglosando los demás,
hemos de reconocer que las escaramuzas tienen hoy en día una fuerza
insospechada en la primera era del reglamento, allá por los 70¨s.
En lo que va del año, van más de 10 eventos de buen tamaño
y no necesariamente de calificación, asunto no resuelto aún.
Para quienes buscan levantar una bandera que ya existe, hay que precisarles
que es fácil hacer caravan con sombrero ajeno. Los eventos se cuentan
por decenas para el mes de marzo, abril y mayo y el jurado capacitado será
insuficiente. Los hay con y sin premios y la finalidad es hacer charrería.
Cabe
destacar el esfuerzo emprendido en el sureste, allá en Yucatán
y Campeche. Yucatán cuenta hoy en día con dos excelentes
eventos Kanchabkén, responsabilidad de hacendados y, la Ruta Maya
que concluye a mediados del año. Campeche, tiene en su programa
y como herencia de la gestión del cuatrienio anterior, ferias de
escaramuzas por cada escaramuza de la entidad, claro, amén de los
eventos oficiales. Casi podría decirse que es por inercia, pero
siempre encontramos protagonistas interesantes, en muchas de las ocasiones,
sin nombramiento o figura política, simplemente charras.
A propósito,
tampoco se conocen los criterios, pero se reconoció en la junta
anual a Coty Bello, Delegada de Tamaulipas; a Eunice Ruíz, Delegada
de Querétaro y a Gisela Osornio, Delegada del Estado de México,
lo que despertó sentimientos encontrados. Vay para bien y que trabajen
en pro de sus escaramuzas, además de que las sedes de sus eventos
hagan lo propio y lleven a cabo la cotidianeidad.
En
cuestión de competencia de grueso calibre, están en puerta
el Campeonato de Escaramuzas Vallarta 2010, el Malena Lucio, esta vez con
importantes cambios y celebrado como de costumbre en Charros del Pedregal
y el organizado por Triana del Fénix en Aguascalientes, eso, mientras
a mediados de marzo ya inician los estatales. |